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Leyendas

Una antigua leyenda nos habla de un joven marinero enamorado de una hermosa mujer, pero eran tan pobres que no se podían casar. Un día, soñando frente al mar, se le apareció una sirena que se enamoró de él y le invitó a ir con ella, sin embargo el joven le habló de su enamorada y del inconveniente que les impedía estar juntos. La sirena, compadeciéndose de los enamorados, le regaló una fantástica caracola que cada vez que su novia la escuchaba, le inspiraba a crear encajes y ésta los daba a conocer a sus vecinas.

Otra de las leyendas más conocidas con respecto al origen del encaje en Galicia, nos dice que uno de los muchos barcos italianos que pasaban frente a las costas de Camariñas naufragó debido al fuerte oleaje, siendo muy pocos los supervivientes. En agradecimiento a la ayuda prestada por la gente de estas tierras, que les dieron posada y comida, una dama italiana que viajaba en este barco, enseñó el arte de palillar a las mujeres de Camariñas, desde donde se extendió por toda la costa gallega.

De lo que no cabe duda, leyendas a parte, es que el intenso trasiego comercial entre Italia y Flandes a finales de la Edad Media pudo propiciar el origen del encaje en nuestro país, ya que los comerciantes italianos, además de vendernos sus encajes, dejaron modelos que las encajeras incorporaron a sus prácticas artesanales. Estos comerciantes fueron también los compradores de estas labores mucho antes de que las propias palilleiras se atreviesen a venderlo en las comarcas cercanas, según afirma Mario Gallego Rei en su estudio "Os encaixes" (Vigo,1989).

Tampoco se puede olvidar la importancia que el Camino de Santiago tuvo para la introducción de variadísimos elementos culturales procedentes de toda Europa. Durante los siglos de su apogeo, reyes, nobles y una multitud anónima viajaron a Santiago donde dejaban sus ofrendas al Apóstol, para, en muchos casos, continuar hasta Muxía -localidad vecina de Camariñas- y Fisterra, donde tras pasar por las comarcas de Bergantiños, Vimianzo y Corcubión, alcanzaban el mítico Finisterrae.


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